Saturday, July 23, 2011

La paradoja de las tarjetas de crédito del retail en Chile: ¿revenue management en reverso?

Desde hace algún tiempo vengo mirando con curiosidad de espectador -siendo lego en la materia, aclaro- el negocio de las tarjetas de crédito en el retail, pues me ha llamado la atención algo que parece contradecir los principios fundamentales del revenue management, materia en que sí me puedo considerar relativamente experto.

La disciplina comercial del revenue management, inventada y desarrollada muy exitosamente a principios de los '80 por la industria aérea y dado su éxito posteriormente desplegada a una serie de otras industrias (incluido el retail), establece que a los clientes que tienen menor disposición o capacidad de pago hay que ofrecerles productos y servicios de menor valor, cobrándoles menos, para de esta forma poder acceder a ellos sin diluir los ingresos que generan los clientes con más disposición a pago que a su vez compran productos y servicios con más atributos y, por lo tanto, de mayor valor. Se ha demostrado empíricamente por décadas que el revenue management ha catalizado fuertes crecimientos de las industrias, permitiendo que muchos más consumidores accedan al servicio y haciendo a la vez más rentable el negocio para el proveedor. Es un modelo sustentable, mundialmente aceptado, que sigue desarrollándose e innovando, que ha permitido que proporciones cada vez mayores de consumidores accedan a productos que antaño eran excesivamente caros para el consumidor medio, sin poner en riesgo la solvencia financiera de estos consumidores, pues éstos sólo consumen en función de su disposición a pago.

Vamos ahora al negocio del crédito en el retail. ¿Cuál es el beneficio social del crédito en el retail? Para el usuario del crédito, sin duda es un beneficio el poder adquirir y disfrutar en forma anticipada de productos y servicios que de otra forma demoraría mucho en comprar o simplemente nunca podría comprar por no tener el dinero ahorrado suficiente, en la medida de que el costo en el que debe incurrir a cambio de este beneficio no sea mayor que el mismo beneficio. Por otro lado, el que otorga el crédito se beneficia del margen de la venta de sus productos y de los intereses que cobra por el otorgamiento del crédito asociado.

Hasta aquí todo bien.

No obstante, las tasas de interés que uno paga por un crédito, análogamente a las que pagan los países y empresas, deben crecer con el nivel de riesgo que tenemos como pagadores, para que de esta forma exista incentivo para los que otorgan el crédito. Si no fuese así no existirían los otorgadores de crédito, o éstos tendrían que ser subsidiados. Una persona muy endeudada en relación a su capacidad de pago, un país muy endeudado o una empresa poco rentable, son sujetos de alto riesgo. Asimismo, una persona con bajos ingresos tiene baja capacidad de pago y, por lo tanto, presenta más riesgo en relación a una persona de altos ingresos. Es por esta razón que las personas de bajos ingresos en general sólo pueden acceder a tarjetas de crédito con altas tasas de interés, que, como todos sabemos, en Chile son las que administra el retail. El retail ha llevado esto a tal extremo que gran parte de sus utilidades las genera con el negocio del crédito en vez de con el margen sobre los productos que vende. Es así como al calcular todos los costos en que incurre un consumidor, concluimos de que en Chile los más pobres terminan pagando mucho más que los ricos por los productos que adquieren en el retail. Puesto de otra forma, dado que los ricos pueden acceder a los mismos descuentos que los pobres, pero pueden pagar sus deudas en forma inmediata y sin intereses, los consumidores pobres están subsidiando a los consumidores ricos.


La contradicción es evidente entonces: mientras el revenue management establece que los consumidores deben pagar en función de su disposición y capacidad de pago, en el modelo de tarjetas de crédito del retail esto es justamente al revés. Es decir, el modelo de tarjetas de crédito del retail es una especie de revenue management en reverso.

Esto es al menos paradójico y, por lo mismo, me vienen a la cabeza varias inquietudes profundas en relación al modelo de negocios de las tarjetas de crédito del retail en Chile:

¿Es sustentable un modelo que en el mediano y largo plazo va mermando el patrimonio de muchos de los consumidores más pobres con el abultamiento continuo de su deuda y a la vez beneficiando a los consumidores más ricos?

¿Producirá este modelo un beneficio social neto positivo o estará contribuyendo a la desigualdad socio-económica de Chile que tanto nos ha costado reducir y que nos ubica dentro de la lista de países más desiguales del mundo?

¿Por qué los consumidores más pobres deciden endeudarse hasta el punto de mermar su solvencia financiera y estándar de vida futuros? ¿Hay un problema de falta de información, de falta de transparencia, o de falta de educación de los consumidores más pobres, que los lleva a tomar decisiones que atentan contra su bienestar futuro?

¿Por qué el retail decide privilegiar un modelo que parece mermar la capacidad de consumo futura de muchos clientes, por sobre un modelo que estimule el consumo en forma más sustentable?

Bueno, no tengo las herramientas para contestar todas estas inquietudes, pero quiero abrir el debate a quienes puedan contribuir.

Sergio Mendoza Corominas

Sunday, May 22, 2011

Lo que le falta a Chile para ser un país innovador

Tanto se ha hablado de la innovación en Chile en estos últimos años que ya a esta altura sería importante preguntarnos cuánto habremos avanzado en esta materia. Como nación tenemos consenso de que la innovación es buena para el país pues es una palanca para el desarrollo, genera más oportunidades para las nuevas generaciones, incrementa el valor de nuestros productos y servicios, aumenta la productividad de las empresas y, por consiguiente, mejora el estándar de vida del país. Sin duda hemos avanzado. Hay algo en el ambiente que se está notando, que se está respirando, que se está leyendo y viendo. Pero basta profundizar un poco a través de la superficie para darnos cuenta de que pese a los avances aún estamos lejos de ser un país innovador.

Antes de continuar esta reflexión quisiera detenerme un minuto para definir qué se entiende por innovación. Encontré varias interpretaciones del concepto, entre las que rescato las siguientes:
"Creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado", www.RAE.es
"El acto de introducir algo nuevo", American Heritage Dictionary
"La explotación exitosa de nuevas ideas", Department of Trade and Industry, UK
"El proceso de traducir nuevas ideas a impacto social tangible", K Holly, Vice Provost, USC & Exec Dir of USC Stevens Institute for Innovation
"Cambio que crea una nueva dimensión de performance", P Drucker


Algunas palabras claves que podemos extraer de estas definiciones:
cambio, creación, explotación, impacto...


Un país innovador es entonces un país que vive y promueve el cambio que produce más bienestar, un país creativo, audaz, que da acogida y es capaz de explotar exitosamente las nuevas ideas, a la vez generando un impacto social, cultural y económico tangible. La innovación se produce en un ambiente que incentiva y favorece una mentalidad creativa, que estimula la audacia, la sed de emprender nuevas aventuras, que educa una mente abierta a nuevas ideas, a nuevos paradigmas, a cuestionar los dogmas, a no enamorarse de los éxitos pasados, a desafiar el intelecto, a saber caer y levantarse...La innovación resulta en exuberancia y creatividad en las artes, en surgimiento de tendencias intelectuales y culturales, en el desarrollo de las ciencias y la tecnología, en un mejor estándar de vida y mayor bienestar para los ciudadanos.

Me parece que basados en lo anterior tendremos un consenso de que aún nos queda mucho como nación para poder considerarnos innovadores. Aunque es verdad que hemos avanzado mucho, somos todavía en esencia un país conservador, copión, altamente influenciado por las corrientes foráneas, con poco arte y poca cultura, poca cocina, poca ciencia y poca inventiva de cosechas locales. En Chile todavía no sabemos proteger ni respetar la propiedad intelectual -recién el año 2009 Chile ingresa al Tratado de Cooperación de Patentes PCT, el país N° 140 en hacerlo-, miramos en menos la creatividad, es de mal gusto vestir distinto, en el trabajo muchas veces te miran con desconfianza si dices que algo fue idea tuya y la frase típica del que temerariamente presenta una nueva idea en el contexto laboral es "esto no es idea mía, esto ya se hace en tal y cual lugar...", con lo que inmediatamente logra bajar la guardia del interlocutor y así tal vez éste se entusiasme y siga escuchando. En fin, toda esta evidencia cualitativa muestra que somos un país bastante "latero"; y "latero" es el antónimo de "innovador"...

Miremos ahora la evidencia cuantitativa. Una forma simple y directa (aunque evidentemente incompleta) de medir y comparar la innovación entre los distintos países es utilizando el número de patentes de propiedad intelectual que éstos producen anualmente. Muchos países, de similar o incluso de bastante menor tamaño al nuestro (como, por ejemplo, Irlanda, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Australia, Austria, Suecia, Bélgica), contribuyen en forma considerable al volumen mundial de patentes, mientras Chile no aparece en los rankings:




También podemos medir la capacidad innovadora de un país en forma indirecta, calificando factores que generan un ambiente propicio para la innovación. Legatum Institute rankeó a principios del 2011 (http://www.smartplanet.com/blog/smart-takes/top-10-innovative-countries-denmark-leads-world-in-2010-sweden-us-follow/13487) a "los países que más contribuyen al avance del bienestar de la humanidad", utilizando los siguientes criterios: (1) un fuerte clima de emprendimiento; (2) bajos costos de emprendimiento; (3) percepción pública de un buen ambiente para el emprendimiento; (4) habilidad para comercializar la innovación y (5) infraestructura informática y de telecomunicaciones que permite esfuerzos comerciales productivos. Los 10 países con más capacidad de innovación según este ranking resultaron ser bDinamarca, Suecia, EEUU,  Finlandia, Inglaterra, Noruega, Irlanda, Singapur, Islandia y Canadá. 

No es casualidad que la capacidad innovadora de un país medida con los criterios anteriormente mencionados esté estrechamente relacionada al volumen de producción de patentes de invención. Lo primero lleva a lo segundo. Más aun, es natural que exista también una estrecha relación entre la capacidad innovadora de un país y su índice de prosperidad (http://www.prosperity.com/summary.aspx), pues nuevamente, lo primero lleva a lo segundo.

¿Cuáles son las acciones que Chile debiera ejecutar para convertirse más rápidamente en un país innovador? Entre las más importantes destaco las siguientes:

1) Promover la cultura de la propiedad intelectual a través de la educación y de un marco institucional y legal más  efectivo, más ágil y de menor costo.
2) Modernizar la educación superior, incorporando a los programas universitarios, especialmente de las ingenierías, ciencias y leyes (y en alguna medida también las artes), cursos obligatorios de formación en creatividad, emprendimiento y desarrollo y administración de la propiedad intelectual.
3) Reducir drásticamente los costos de inicio del emprendimiento, los costos de quiebra y del capital de riesgo, etc.
4) Fomentar la creación de spin-offs, diversificando la propiedad del capital, y la creación de nuevas empresas para la innovación
5) Proteger a los nuevos emprendimientos del poder de mercado de los grandes clientes, especialmente en relación a los plazos de pago, el desarrollo de propiedad intelectual, etc

Chile no tiene cultura de propiedad intelectual. No enseñamos en la educación escolar ni superior por qué es necesario utilizar, proteger y respetar la propiedad intelectual, cuál es el proceso a seguir para patentar, etc. Muchos creadores chilenos no patentan sus ideas por temor a que se las copien, por falta de confianza, por el costo que tiene, porque el proceso es complejo y poco conocido. Proteger la propiedad intelectual genera los incentivos adecuados para que los creadores se atrevan a apostar y puedan desarrollar sus ideas en forma rentable. Simplifiquemos, agilicemos y reduzcamos los costos de los procesos asociados a la propiedad intelectual y a la vez fortalezcamos el marco legal e institucional para asegurar su protección. Incorporemos materias y formación atingentes en los programas de educación escolar y superior e informemos adecuada y claramente al público. Nuestro bajo compromiso con la protección de la propiedad intelectual se refleja por ejemplo en el hecho de que todavía estemos en la "lista negra" de la propiedad intelectual elaborada por EEUU, junto a otros 11 países (Priority Watch List, http://www.ustr.gov/webfm_send/2841), lo que daña las relaciones políticas y comerciales con nuestros socios. En este ámbito el gobierno ha hecho importantes compromisos y esperamos avances en los próximos años, pero que no sean sólo en relación a los intereses de las grandes naciones, sino también en relación a los intereses de Chile y de la protección de su patrimonio intelectual presente y futuro.

La educación juega un rol clave en el camino a convertirnos en un país innovador, y hoy no nos está ayudando mucho. Mientras tenemos consenso de que nuestra educación básica y media adolecen de calidad y de creatividad y estamos avanzando a corregir esta gran falencia, poco o nada se ha dicho de nuestra educación universitaria. Nuestras escuelas universitarias de élite están formando buenos profesionales. Pero no están formando emprendedores ni grandes creadores, están formando buenos empleados para grandes empresas. Chile necesita urgente más creadores, necesita urgente más emprendedores, necesita tomarse la bandera de la innovación, necesita jóvenes audaces que abran nuevos caminos, que generen miles de nuevas empresas que sean capaces de comercializar sus nuevos productos a través del mundo, por la prosperidad y el bienestar futuro del país, ¡Chile no necesita seguir educando a gran parte de su juventud para hacer crecer a las grandes corporaciones!

¿Cuál es el rol que le cabe a las empresas en la innovación? El país es el reflejo de sus empresas. En Chile las grandes corporaciones concentran un alto % del PIB y de las ventas (25 empresas concentran 20% de las ventas de todas las empresas de Chile). ¿Y qué innovación hacen las grandes empresas chilenas? ¿Cuántas patentes producen al año? ¿Cuánto se reinventan? ¿Cuántas spin-offs generan? En la última década varias de las grandes empresas chilenas se han internacionalizado exitosamente, llegando a estar dentro de las más grandes de Latinoamérica. Esto se debe a que han aprendido a ser competitivas y eficientes, han mejorado sus procesos, su infraestructura, su tecnología y su capital humano y han aprovechado exitosamente el crecimiento de Chile y de la región. En el mediano plazo esto es bueno para el país, pues las economías de escala y mayores eficiencias de estas grandes empresas mejoran su productividad y su rentabilidad, con lo que debieran poder ofrecer servicios y productos más económicos a sus clientes, generar más retornos a sus accionistas y contar con más recursos financieros para reinvertir en crecimiento. No obstante, en relación a los productos que estas empresas ofrecen, siguen haciendo más de lo mismo o copiando lo que ven en los países desarrollados, siguen produciendo productos de relativamente bajo valor agregado que no representan un gran patrimonio intelectual para Chile, prácticamente no hay innovación en productos que se traduzca en saltos cualitativos de creación de valor y comercialización a escala global. En resumen, por un lado tenemos una economía altamente concentrada en grandes empresas que innovan poco y, por otro, surgen muy pocas nuevas empresas que crean nuevos productos para ser comercializados en el mundo. Todo esto resulta en un muy bajo aporte del mundo empresarial chileno a la innovación y a la creación de patrimonio intelectual.

No es de extrañar entonces que las estadísticas 2010 del PCT (Patent Cooperation Treaty) (http://www.wipo.int/export/sites/www/pct/en/activity/pct_2010.pdf) muestren que las empresas chilenas generan un aporte porcentual al total de patentes de propiedad intelectual del país que está muy por debajo del que generan en sus países las empresas de las 16 economías más desarrollados del mundo. Incluso en comparación con sus pares -es decir, las empresas de las economías de desarrollo medio-, las empresas chilenas hacen un aporte relativamente muy bajo al total de patentes del país. Por otro lado, en Chile las universidades concentran un porcentaje desproporcionado de las patentes registradas por el PCT; de hecho, el porcentaje más alto de entre las más de 30 economías comparadas en la estadística. Esto habla claramente de que nuestras empresas no han sabido valorar ni capturar el valor potencial de la propiedad intelectual, dejando su explotación en manos de las universidades, lo que sin duda es una limitación a la innovación y al crecimiento económico del país, toda vez que no es propio de las universidades explotar comercialmente el uso de las patentes en todo su potencial.

DISTRIBUCIÓN DE PATENTES REGISTRADAS EN EL PCT POR TIPO DE DUEÑO


Las personas y empresas que apuestan a la innovación, a inventar lo no inventado, a introducir nuevos paradigmas, ésas son las que "la llevan" en un país que busca desarrollarse, en un país que crea oportunidades para los más entusiastas y esforzados. Preparemos a nuestros mejores talentos para ser más emprendedores e innovadores. Demos a los innovadores condiciones equitativas para poder competir y desarrollarse en el país y en la región. En sus manos está el futuro de Chile. En sus manos está la multiplicación de las oportunidades para las futuras generaciones. En sus manos está el sueño de convertirnos en un país desarrollado y desterrar el lastre de la pobreza y la desigualdad de oportunidades.

Sunday, April 24, 2011

Convergencia de las ciencias y la esperanza de subsistencia de nuestra especie

Ya adentrados en el año 2011 tal vez es tarde para hacer un recuento de los grandes descubrimientos y avances científicos de la primera década del siglo XXI. Pero esta columna no pretende ser un recuento, sino más bien busca compartir una reflexión personal, una intuición de lo que vislumbro entre los grandes avances en los diversos campos de las ciencias. Ciencias que, a primera vista, parecieran diverger cada una hacia sus profundidades y hacia una híper especialización. Quiero describir lo que veo como un hilo conductor que va uniendo estos descubrimientos como quien une los puntos de un puzle, que tal vez el Creador -para los creyentes-, o tal vez el destino, o tal vez el actuar semi inconsciente de la mente humana colectiva, o quizá todos éstos juntos, van dibujando en un tránsito indeleble hacia un desenlace aparentemente predecible y a la vez  incierto.

La ciencia generó en la primera década del siglo XXI un número impresionante de avances trascendentales para la humanidad, cuyo impacto de largo plazo creo que todavía no podemos siquiera imaginar. Vemos similitudes con lo acontecido en los albores del siglo XX, cuando la física y las matemáticas protagonizaron una gran revolución del conocimiento, con el descubrimiento de la relatividad y la mecánica cuántica, que llevaron al desarrollo de la energía nuclear, de la electrónica, etc. Esa revolución cambiaría para siempre nuestras vidas y muchas de las creencias y paradigmas comúnmente aceptados desde hacía cientos de años.

No obstante, vemos que la revolución científica contemporánea tiene algunos nuevos ingredientes y sucede en circunstancias esencialmente distintas, que la hacen única en la historia y le dan un nuevo significado a su trascendencia para la humanidad.

En primer lugar, los grandes avances contemporáneos se producen simultáneamente en varias ramas de las ciencias, las que se desarrollan en forma independiente, cada una por su camino, cada una con un nivel creciente de profundidad y especialización, que las lleva, a primera vista, en direcciones divergentes. Entre los más notables descubrimientos y avances científicos de la última década quisiera destacar:

1) Constatación y aceptación del calentamiento global como un fenómeno real
2) Desciframiento del genoma humano
3) Producción de células madre e "impresión" de tejido humano
4) Descubrimiento de cientos de planetas en otros sistemas solares (exoplanetas)
5) Descubrimiento de agua en otros cuerpos celestes

De acuerdo al conocimiento científico y la evidencia acumulada actualmente, la humanidad ha tenido una existencia sobre la Tierra de entre 100.000 y 200.000 años (rango en que se ubica la evidencia de los primeros Homo Sapiens, descendientes del Homo Heidelberghensis y antecesor directo del hombre contemporáneo), evolucionando, desarrollando tecnología, multiplicándose en número y sobreviviendo a catástrofes, pestes y hambrunas producidas por la naturaleza y a muchas guerras y aniquilaciones que han confrontado a tribus, etnias y naciones enteras.

Sin embargo, no es sino desde hace algunas décadas que nuestra especie ha puesto realmente en riesgo su propia existencia como tal. Sólo desde hace algunas décadas la intensa actividad humana empieza a tener un impacto notorio a escala planetaria. Los valores que la humanidad promueve, las decisiones en política internacional, las actividades y decisiones de las grandes economías y de las grandes corporaciones, hoy -y no hace 100 años- pueden hacer la diferencia entre nuestra subsistencia y nuestra desaparición como especie de la faz de la Tierra. Y ésta es una segunda gran diferencia con la revolución científica de principios del siglo XX.

Desde el fin de la segunda guerra mundial el desarrollo y la proliferación de armas nucleares han permitido acumular un arsenal que podría servir para aniquilar muchas veces a la especia humana y a la mayor parte de la vida sobre el planeta. Preferimos creer que los equilibrios políticos y las estrictas medidas de seguridad y control por parte de los estados mantienen al planeta fuera del riesgo de dichas armas. Nos alienta pensar que el término de la guerra fría en 1989 y los acuerdos de desarme eliminaron los riesgos de un enfrentamiento nuclear. Confiamos en que los extremistas islámicos y otros estados o grupos radicales no tienen ni tendrán acceso ni las condiciones para desarrollar, adquirir y utilizar armas nucleares, en una acción que podría desencadenar una "guerra santa definitiva" o un conflicto mundial final. Pero la verdad es que el peligro no ha desaparecido y, más bien, se ha hecho más complejo de controlar.

Como si no fuese suficiente lo anterior, hemos creado otra gran amenaza sobre nuestra existencia, que se acumula y crece año a año y que en algún momento se tornó o podría tornarse irreversible. La evidencia científica es cada vez más concluyente, aunque algunos todavía la nieguen o no quieran hacerse cargo. Se trata del calentamiento global, producido por las emisiones de dióxido de carbono y otros desechos de la actividad humana sobre la Tierra. El astrofísico y matemático ruso Milutin Milankovitch (1879-1958) logró explicar los ciclos de fluctuación de la temperatura de la superficie de la Tierra en base a las características de su movimiento alrededor del sol. Este modelo y la evidencia empírica muestran  que cada 100.000 años la temperatura del planeta cae lentamente desde alrededor de 17°C hasta cerca de 5°C y luego sube rápidamente hasta llegar nuevamente a su peak desde donde comienza otro ciclo. De acuerdo a esto, debiéramos estar entrando a un período de enfriamiento del planeta. No obstante, por primera vez en los últimos cuatro ciclos de evidencia empírica, la temperatura del planeta no está cayendo después de alcanzado el peak, sino que se ha mantenido e incluso ha tendido a subir. Hace más de dos siglos J Tyndall y S Arrhenius en un trabajo pionero, y luego Budyko (1967) y Ramanathan (1975) demostraron teóricamente la posibilidad de un efecto invernadero ocasionado por acumulación de CO2 u otras substancias (como los CFCs). Pero recién en 1981 Hansen y Lacis, trabajando para la NASA, fueron capaces de predecir, a través de una simulación computacional, que efectivamente la actividad humana, con la tendencia que llevaba, estaba produciendo un calentamiento del planeta visible a escala global. Esta predicción ha sido corroborada con datos reales observados año a año desde 1981.

EVOLUCIÓN DE LA CONCENTRACIÓN DE CO2 Y TEMPERATURA DE LA SUPERFICIE DE LA TIERRA EN LOS ÚLTIMOS 400.000 AÑOS (http://maps.grida.no/go/graphic/temperature-and-co2-concentration-in-the-atmosphere-over-the-past-400-000-years)


Temperature and CO2 concentration in the atmosphere over the past 400 000 years (map/graphic/illustration)


EVOLUCIÓN DE LA TEMPERATURA TERRESTRE EN LOS ÚLTIMOS 130 AÑOS (http://earthobservatory.nasa.gov/Features/GISSTemperature/giss_temperature2.php)

Graph of temperature trend, 1880 to 2006

Tomó años, pero en esta última década finalmente la comunidad científica, los políticos de las grandes economías, las grandes corporaciones y la ciudadanía en general tomaron real conciencia de que el problema del calentamiento global existe y hay que combatirlo en forma urgente para reducir el gran riesgo en que ponemos la supervivencia de nuestra especie. La evidencia muestra hoy en múltiples frentes cómo la sobre población y la sobre explotación del planeta nos conducen inexorablemente hacia su destrucción. Esperamos estar a tiempo para frenar el ritmo de avance del daño a niveles que nos den un respiro para alcanzar a reformular nuestra sustentabilidad. 

En un frente totalmente distinto, la conclusión del trabajo de identificación del genoma humano el año 2003, después de 13 años de carrera científica desenfrenada, fue sin duda uno de los más increíbles, trascendentales y polémicos acontecimientos científicos de las últimas décadas. Hemos dado con el plano de nuestro mapa molecular, ese código secreto que Dios, o nuestra madre naturaleza, guardó con tanto celo por cerca de 200.000 años. Tenemos entre manos algo probablemente más poderoso que la energía nuclear. También cabe preguntarse si estaremos a la altura para administrarlo constructivamente. Conocer nuestros 25.000 genes y sus 3.000 millones de pares de bases químicos abre las puertas hacia un mundo desconocido, al que iremos por un camino rodeado de abismos, un camino de alto riesgo y sin retorno, hacia horizontes impensados, impactantes para la consciencia del hombre contemporáneo, que no caben en los cánones de la historia, de la filosofía, de la ética, de la religión ni de la fe contemporáneas. El conocimiento y la ciencia que se están desarrollando a partir de este hito, en conjunto con los enormes avances en la producción de células madre y de tejido humano, nos llevarán al diseño de formas de vida humana, animal y vegetal resistentes a las enfermedades, resistentes al envejecimiento y, eventualmente, nos conducirán a la vida corporal milenaria o cuasi-eterna.
En paralelo con estos grandes avances de las ciencias atmosféricas y biológicas descritas aquí brevemente, hemos visto cómo la astronomía y las ciencias del espacio han develado la existencia de cientos de exoplanetas (aquéllos que giran en torno a estrellas fuera de este sistema solar). La misión Kepler (http://kepler.nasa.gov/Mission/) está abriendo una gigantesca ventana al universo, que nos permitirá afinar las probabilidades de encontrar un planeta con condiciones para la existencia de vida similares a las de la Tierra. Extrapolando las observaciones ya hechas por la misión, es posible inferir la existencia de millones de planetas dentro de nuestra misma galaxia. Como si esto fuera poco, en paralelo se ha constatado la existencia de agua -que es un catalizador y sostén de la vida en la forma en que la conocemos actualmente- en algunos de los cuerpos celestes de nuestro propio sistema solar. Estos descubrimientos han renovado muy justificadamente las especulaciones y la esperanza de encontrar vida fuera de la Tierra, al menos formas de vida básicas. Y aunque no encontráramos vida inteligente, al menos parece probable encontrar planetas o satélites habitables en forma autosustentable por el hombre. Habitar un satélite como la Luna o un planeta como Marte también es posible con la tecnología con la que contamos actualmente, pero dadas las condiciones que ofrecen éstos  difícilmente su habitabilidad sería autosustentable en el largo plazo, más bien dependería fuertemente del abastecimiento desde la Tierra.

Todos estos descubrimientos y avances científicos parecen estar convergiendo hacia un mismo fin. Pareciera que estamos ante una convergencia de la actividad humana y de las ciencias en sus diversos frentes, aparentemente divergentes, hacia un desenlace inevitable al que nos llevan nuestras mismas acciones. O tal vez el mismo Creador estableció el curso de los hechos en el plan de ruta diseñado para su obra, con una evolución sincronizada hacia un punto de convergencia. O simplemente todo ha sido resultado del azar.

Pues al mismo tiempo que constatamos el daño y el riesgo quizá irreversible en que hemos puesto a nuestra especie en la Tierra, se enciende una luz de esperanza en el descubrimiento de cientos de planetas entre los cuales puede haber uno o más que ofrezcan condiciones para reiniciar nuestra existencia en forma autosustentable. Al mismo tiempo que descubrimos cientos de planetas que alimentan nuestra esperanza de subsistencia como especie, develamos el mapa de nuestra estructura genética y aprendemos los secretos de la creación de tejido humano, lo que allana el camino a la extensión de la vida en el tiempo y el espacio, condición necesaria para que una segunda Arca de Noé inicie su viaje, esta vez milenario y sin retorno, hacia las estrellas, y asegure un nuevo destino a la humanidad, en compañía de muchas otras especies que tendrán que dejar atrás este planeta maltratado. Si éste termina siendo el destino al que finalmente convergen las acciones humanas y las ciencias en sus diversas expresiones, asegurémonos esta vez de subir al arca toda la historia, todo el aprendizaje, toda la evidencia y registro de las decisiones equivocadas de la humanidad, de los errores y de los horrores de este mundo, para refundarnos sobre cimientos de sabiduría y respeto por la creación, por nosotros mismos y por la vida que nos rodea.

Sunday, April 3, 2011

Santiago-Shanghai 2028

Santiago. Lunes 5 de junio del 2028.

A las 5:45 pm Jaime oye un zumbido y replica "escucho", comando que activa una amistosa voz desde la pantalla de su PDA que le recuerda que en 45 minutos más debe presentarse en el aeropuerto Comodoro Merino Benítez, Terminal 3. Sale de la oficina a las 6:00 pm con su equipaje hacia la estación del metro que lo deja en el nuevo terminal aéreo del aeropuerto de Santiago.

Jaime se dirige a la manga del vuelo 710 de TAN Airlines y deja su equipaje en la correa transportadora. Se acerca a la puerta de entrada y el bioidentificador lo saluda con su nombre y apellido, le dispensa una botella con 200ml de Criogate -que Jaime inmediatamente comienza a beber- y le permite el ingreso al avión Boeing 807.

Éste es el primer crio-vuelo que Jaime experimentará y eso lo tiene fascinado, pero a la vez nervioso. Nervioso porque aunque ya cientos de miles de pasajeros han probado exitosamente esta nueva forma de realizar viajes largos, igual se entrega a manos de esta innovadora aerolínea, de la que por varias horas dependerá su salud física y su psiquis. Lo tranquiliza algo el hecho de que obtuvo sin mayores problemas el certificado médico para crio-viajar por 5 años. Fascinado pues las ventajas de viajar criogenizado son evidentes, por ejemplo: (1) al reducirse fuertemente el metabolismo durante el viaje y caer en un sueño profundo e ininterrumpido su cuerpo y su cerebro habrán descansado y recuperado energía como si hubiese dormido más de 8 horas placenteramente; (2) el tiempo de viaje es de 18 horas, pero el tiempo biológico transcurrido equivale a sólo 1 hora, por lo que literalmente se ahorra 17 horas de vida a la ida y otras 17 a la vuelta, es decir, llegará de vuelta a Santiago 34 horas más joven que lo que habría sido hacer este mismo viaje en un avión no criogénico de la competencia de TAN. Bueno, después de todo, éstas son muy buenas razones por las que prefirió volar en TAN y pagar la diferencia de tarifa. Jaime calcula que si sigue en este trabajo por cinco años más, viajando a China una vez al mes, se ahorrará en total 85 días de vida que podría aprovechar para realizar muchas cosas entretenidas. ”Bendita la hora –piensa Jaime- en que China pasó a ser la potencia económica mundial y que todos los negocios de mi empresa giran en torno a ella, esto me ha rejuvenecido...”; rebuscada forma de consolar la angustia que le produce haber entrado a los cuarenta.

Una vez dentro del avión se recuesta sobre la camilla que encuentra en la posición 17-2-A, código que indica el N° de fila, el N° de eje dentro de la fila y la letra asociada a la camilla criogénica, respectivamente. Una vez recostado, la camilla gira en torno al eje que sostiene otras cuatro -enumeradas con las letras A a E-, ascendiendo para dejar lugar a la camilla B que ocupará el siguiente pasajero. El avión cuenta con una capacidad total de 600 camillas criogénicas, además de los asientos de tripulación. Una vez concluido el ingreso de los pasajeros, los tripulantes de cabina les explican muy convincentemente las ventajas de esta forma de volar y lo pionero que ha sido TAN en esto y dan las instrucciones finales para luego comenzar el proceso de criogenización acelerada de primera fase. Jaime y otros clientes que compraron la opción de “aprendizaje criogénico”, que estaba disponible en la página web de TAN –y aquí otra vez la compañía aérea preferida de Jaime fue pionera - por un costo extra muy razonable, proceden a enchufar sus crio-learning-chips (más conocidos como CLC) en la entrada USX correspondiente. “Por fin –piensa Jaime, quien se educó en escuela bilingüe en inglés como gran parte de sus pares de generación- podré aprender y dominar estas lenguas asiáticas y así reducir esta brecha que tanto me ha limitado en mis negocios...”. Es verdad que le ha costado mucho el aprendizaje de las lenguas asiáticas con los métodos tradicionales que le han obligado a invertir muchísimas horas de su tiempo útil a un no despreciable costo y consiguiendo apenas un nivel de 40% en mandarín. Pero lo que le ofrece TAN con sus sistemas IFBTS (In Flight Brain Training Systems por su sigla en inglés)  es increíble: luego de este viaje podrá dominar los 3 principales dialectos chinos; es decir, se bajará del avión en Shanghai y hablará como un chino más, lo que sin duda tendrá un muy positivo impacto en la gestión de sus negocios, en la apreciación y aprendizaje que podrá hacer de la cultura asiática y en el establecimiento de mejores y más profundas relaciones con sus principales clientes.

Mientras los cilindros empiezan a ser cubiertos por tapas de fibra de vidrio transparente herméticas y un ligero vapor empieza a llenarlos,  Jaime echa a volar su imaginación y piensa aún incrédulo “si este sistema de aprendizaje funciona realmente, en el próximo viaje me voy por el entrenamiento para pilotear helicópteros”. Es verdad, su sueño desde hace mucho tiempo ha sido poder pilotear helicópteros, pero no ha tenido el tiempo para hacer los largos cursos, ¡pero ahora el IFBTS de TAN le permitiría completar el curso sin ni siquiera darse cuenta! Solo le quedaría dar el examen para recibir su certificado. Cuántas otras ideas se le estaban viniendo a la cabeza para aprovechar el “tiempo regalado” de estos viajes con esta increíble tecnología, pero a los pocos minutos Jaime no sabe más de sí mismo pues su temperatura corporal ha bajado a 5°C y duerme profundamente sin ni siquiera soñar, aunque su cerebro empieza a llenarse ya con los complejos códigos de los dialectos chinos. La tripulación de cabina, experta en control de sistemas de criogenización, deja pasar los 30 minutos establecidos para esta primera fase, se asegura que las  condiciones de las 600 camillas y sus pasajeros estén dentro de los índices normales de seguridad del vuelo y dan comienzo al proceso de criogenización de segunda fase...

Sergio Mendoza Corominas

La paradoja de la sobre-dotación de ejecutivos

¿Eres ejecutiva/o y sientes que por alguna razón en tu empresa estás con exceso de trabajo, y no te alcanza el día para avanzar como quisieras, ni para pensar, ni para concluir todos tus pendientes, ni para hacer nada más que trabajar?

DISCLAIMER: Cualquier parecido de este relato con la situación de la empresa en que trabajas es mera coincidencia...

Realmente no sé quién inventó eso del "horario de gerente", pero me imagino que fue alguien que nunca llegó a ser gerente... Pues en muchos casos el horario de gerente es el que no te deja tiempo para hacer nada más que trabajar, no te deja tiempo para la familia, te obliga a llevar la pega para la casa y te obliga a trabajar y pensar en la pega los fines de semana...pero además las horas de trabajo te las pasas en reuniones, no te queda tiempo para pensar y cuando tienes un minuto para pensar ya ni recuerdas qué querías pensar y te sientes culpable de no estar en alguna reunión... ¡Nadie puede querer tener horario de gerente, a menos que realmente esté disfrutando demasiado su trabajo!

¿Te suena conocido? ¿Cuál será la razón de tanta pega, de tanto "sobrevenderse"?

¿Será que "creció el circo pero con los mismos tonys"? Después de todo las economías de nuestra región (especialmente Perú, Colombia, Brasil y Chile) crecen aceleradamente, las empresas crecen rápidamente y tal vez la dotación de ejecutivos no crece al mismo ritmo y a las compañías les falta gente altamente calificada, les faltan ejecutivos capaces de tomar más temas y más decisiones. Puede ser...¡pero también puede no ser!

Como buenos equipos ejecutivos, los directivos no se quedan de brazos cruzados frente a un desafío como éste. Típicamente se van fuera de la oficina un día entero para dejar de lado las distracciones (aunque ya hay antenas celulares y WiFi hasta en la Antártida) y poder pensar qué hacer con su agenda. Llegan a la conclusión de que en realidad tienen vacíos en la organización, hay que definir nuevos roles para tomar los temas que nadie ha podido resolver -esos otros tantos temas que no pudieron cubrir ellos, que con muchísimo dolor a su orgullo dejaron a un lado-, y traer más ejecutivos para acelerar el tranco y sacar los temas adelante. Con determinación buscan y traen nuevos ejecutivos, altamente capacitados, MBAs, con experiencia en consultoras de renombre, especialmente preparados para hacer buenos análisis y buenas presentaciones, buenas habilidades comunicaciones...ah, y lo más importante: especialmente dotados en liderazgo por influencia; no vaya a ser que todo su esfuerzo por hacer las cosas bien no se concrete por incapacidad de influir en el resto de los ejecutivos....Bueno, parece ser la fórmula del éxito ¿o no?

A juzgar por los resultados, me atrevo a decir que el párrafo anterior no necesariamente representa la fórmula del éxito, más aun, ¡puede ser el camino al despeñadero!

Efectivamente, estos nuevos ejecutivos abordarán los temas que los demás no podían abordar, pero para lograr su importante misión estarán obligados a generar más reuniones; para poder realizar sus análisis y sus presentaciones necesitarán pedir nueva información al resto de los ejecutivos y el resto de los ejecutivos deberá entonces producir más información y asistir a más reuniones; los nuevos ejecutivos tendrán que justificar su cargo y su sueldo y mostrar avances en reuniones periódicas. Además, cuando haya más ejecutivos dentro de la empresa deberás consultar tus proyectos y decisiones más veces, pues todos querrán dar su opinión, no vaya a ser que lleves una propuesta al Comité de Ejecutivos y no la hayas consultado y "sindicado" antes con todos, se te ofenderán si no participan de la decisiones desde un principio, por lo que las decisiones se dilatarán exponencialmente, algunas finalmente nunca las podrás tomar pues no habrá forma de encontrar un espacio en la agenda para juntar a tanto prócer en una misma reunión.... Resultado: en vez de subir la productividad, la incorporación de más ejecutivos al equipo la hará bajar...Y como bajará la productividad de los ejecutivos entonces la compañía decidirá volver a contratar más ejecutivos para recuperar la productividad perdida...Se ha creado un círculo vicioso del cual será muy difícil salir.

Algunos de los síntomas típicos de la de la sobre-dotación de ejecutivos son los siguientes:

-caída en la productividad de los ejecutivos, incapacidad para priorizar y delegar adecuadamente
-reunionitis
-powerpointitis
-ralentización y pérdida de autonomía en la toma de decisiones
-politización de las decisiones
-incremento de la hipocresía corporativa
-pérdida de los "cojones corporativos" para la toma de decisiones audaces y efectivas

A menos que la empresa enfrente esta situación "con cojones", será muy difícil salir de este círculo vicioso. El problema es que la misma enfermedad lleva a la compañía a perder los cojones...

Me parece que en la raíz de esta paradoja está la incapacidad de enfocarse en los temas más relevantes, la incapacidad de priorizar y la incapacidad de delegar y confiar en los más jóvenes (¡no vaya a ser que los más jóvenes cometan errores y nos dejen mal parados!). La empresa intenta abordarlo todo, no se conforma con cinco temas, cualquier oportunidad que pasa por delante la toma, por insignificante que sea, no vaya a ser que la competencia la aborde primero. Esto lleva a sus equipos directivos a estar constantemente trabajando en la zona de los rendimientos decrecientes, y los temas realmente importantes pierden peligrosamente el foco y la agilidad porque las agendas están llenas de temas irrelevantes. Tal vez esto responde al orgullo corporativo, al complejo de winners, de súper héroes, el creer que tomar más temas simultáneamente es mejor. Y qué decir de los no ejecutivos, de los más jóvenes, de los que esperan oportunidades dentro de la empresa y ven cómo las nuevas oportunidades se entregan a nuevos ejecutivos contratados de afuera...

Pero no, los ejecutivos no son súper héroes. Sin foco no hay logros, sin logros no hay éxito, sin éxito no es sustentable la empresa.

La única recomendación que se me ocurre para estas empresas es el antiguo lema gringo "back to the basics".

Back to the basics: volver a enfocarse en lo relevante y meter menos pero buenos goles, disfrutar el trabajo para disfrutar la vida y para así tener una empresa sustentable. Ah, y ojo: probablemente a tu empresa le sobran ejecutivos...

Saturday, March 19, 2011

La crisis nuclear y el renovado rol de las energías renovables (¡y valga la redundancia!)

minilink a esta columna: http://t.co/A3ZwFB5

¿Se atreverán éste o los próximos gobiernos a seguir empujando la energía nuclear -al menos en su forma actual- contra la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, generando una sensación de inseguridad que atentaría seriamente contra su bienestar?

Más del 85% de la población de Chile se opone actualmente a la energía nuclear (http://bit.ly/eKwibS). Sin lugar a dudas la crisis en Japón ha incrementado fuertemente el temor en el mundo, ha hecho crecer el número de oponentes y nos ha vuelto a recordar lo vulnerable que seríamos con esta forma de generación de energía en nuestro territorio. Tal vez desde un punto de vista meramente técnico no se justifica en todo el mundo una tan mala reputación de la energía nuclear, sin embargo, hay un par de razones simples que hacen muy difícil que los chilenos seamos amigos de esta forma de energía:

1) Vivimos en uno de los países más sísmicos del planeta, lo que genera riesgos serios no solo a la seguridad de las centrales nucleares sino también a la seguridad de los depósitos de residuos producidos por las centrales nucleares.

2) Chile es un país extremadamente angosto, con una cordillera que bloquea por el este la disipación de cualquier forma de contaminación del aire y la obliga a recorrer nuestro territorio de sur a norte, con un desnivel y corrientes fluviales que propagan rápidamente a nuestro borde costero cualquier contaminación que toque los ríos o los lagos. Ante un desastre nuclear nuestro territorio se vería afectado mucho más intensamente que Rusia y Japón y la contaminación perduraría en el aire por mucho más tiempo y golpearía sin piedad a nuestra economía fuertemente dependiente de la producción de alimentos de la tierra y el mar. Si ubicáramos una central nuclear cerca de los centros de mayor consumo, un eventual desastre contaminaría a millones de habitantes y dividiría al país en dos, incomunicando el norte con el sur. Si ubicáramos una central nuclear en alguno de los dos extremos del país seríamos muy ineficientes en el transporte de la energía a los centros de consumo y además tendríamos que enfrentar la oposición de nuestros países vecinos.

Todo parece llevar a que Chile no debiera volver a considerar el uso de la energía nuclear sino hasta que se produzca un salto cuántico en la forma de explotar dicha energía (nuevos métodos de fisión nuclear, la tan ansiada fusión nuclear, etc), que garantice un mucho mayor nivel de seguridad y menor contaminación por residuos, para lo cual probablemente faltan un par de décadas. Esto no significa que debamos estar ajenos a los avances de la ciencia y la tecnología en el campo de la energía nuclear, sino más bien debemos redirigir nuestra apuesta a las nuevas formas de explotación y no a las actualmente en uso, y considerar el tiempo que queda para que estas nuevas formas produzcan resultados prácticos.

Pero que no nos lleve esta situación a un fuerte surgimiento en el corto plazo de otras formas de energía contaminante, como la termoeléctrica, que por la misma razón geográfica expresada anteriormente carga nuestra atmósfera de material nocivo para la población, contribuye aceleradamente al calentamiento global e invade destructivamente nuestros paisajes.

Ahora es el turno de invertir en forma acelerada y con audacia en las energías renovables, limpias y poco invasivas (ERLPIhttp://t.co/sytGNwp), que si bien es cierto que están todavía lejos de ser la inversión más económica de corto plazo, sus costos operacionales son competitivos, sus costos de inversión bajan aceleradamente con el desarrollo de la tecnología y en el largo plazo sus beneficios serán incuantificables en la salud de las personas, el cuidado de nuestro medio ambiente y nuestro patrimonio turístico, y en las externalidades positivas que producirán la investigación y desarrollo de las tecnologías de punta asociadas.

De igual relevancia es priorizar una agresiva agenda de eficiencia energética, que nos permita reducir el consumo per cápita en forma considerable, sin renunciar a la productividad necesaria para el crecimiento económico del país.

Un programa de inversión acelerada en energías ERLPI y en eficiencia energética podría producir unos 500MW de capacidad energética incremental al año para el crecimiento del país, reduciendo así fuertemente la presión sobre las fuentes tradicionales.

Sunday, March 13, 2011

¿Estamos en un "cluster" de grandes terremotos?

Analizando los 16 mayores terremotos registrados en los últimos 105 años (ver gráfico adjunto), efectivamente observamos un "cluster" (acumulación de terremotos en un período relativamente corto de tiempo) que concentra un total de 5 grandes terremotos en los últimos 7 años.

Por otro lado, observamos también un cluster hace alrededor de medio siglo atrás, entre los años 1950 y 1965, que concentra 7 de los 16 mayores sismos registrados en el período de observación.

La conclusión de este simple análisis es que lo que estamos observando en los últimos años no es anormal en la historia de los grandes sismos. Además, si nos basamos en la duración del anterior cluster -de alrededor de 15 años- no sería anormal que el actual cluster se extendiera por varios años más.

fuente de datos de terremotos:
http://twe.ly/Uogb

Thursday, March 3, 2011

Energía o pobreza, nuestro dilema. Meditaciones y sugerencias en relación a la estrategia energética de Chile.

(Shortlink a esta columna  http://t.co/sytGNwp )


No cabe duda que en materia energética estamos “al debe” como país. Nuevamente nos persigue el fantasma de los racionamientos energéticos, ahora debido a la sequía, anteriormente debido a proveedores poco confiables; en fin, nada nuevo en estas materias. La contingencia actual se explica por una matriz energética insuficiente y con altos riesgos estacionales debido a su fuerte dependencia de factores climáticos.

La demanda de energía crece en Chile a una tasa bastante mayor que el PIB y, probablemente, mientras no lleguemos a ser un país desarrollado, seguirá creciendo a ese ritmo. El problema está en que la oferta efectiva no ha crecido a la misma tasa que la demanda, por lo que ya hemos visto en los últimos años una inaceptable alza de los precios de la electricidad que hacen de Chile uno de los países con la energía eléctrica más cara del mundo.

A menos que cambiemos drásticamente y en forma inmediata el ritmo de inversión, la fuerte alza del costo de la energía eléctrica frenará considerablemente el crecimiento económico de Chile y dilataremos por varios años más el sueño de convertirnos en un país desarrollado. O energía o pobreza, ése es el dilema.

En mi opinión las razones de esta crítica situación están en una débil y errada planificación y liderazgo estratégico, en la escasa integridad de los criterios de decisión utilizados en el pasado, en los incentivos e intereses económicos de las grandes generadoras y distribuidoras y en la poca determinación y voluntad política de los gobiernos de turno.

Es así como nos pasamos meses y años, de un gobierno a otro, en el debate táctico-político de si construir o no la central HidroAysén, la termoeléctrica Barrancones, instalar una planta de energía nuclear, etc, y nos vamos atrasando irreversiblemente, mientras el costo de la energía eléctrica nos sube año a año hasta que un día nos terminará asfixiando.

Creo que a esta altura ya debiéramos tener algunos consensos y aprendizajes:
1) Es urgente empezar a invertir a un ritmo acelerado en fuentes de energía
2) Las energías renovables, limpias y poco invasivas ("ERLPI": energía solar, eólica, centrales de paso, etc, además de nuevas formas que se estén desarrollando en estos momentos y que aún no son comercializadas abiertamente) deben jugar un rol clave en el crecimiento de la matriz energética, pues debemos cuidar el medioambiente y el patrimonio natural que heredaremos a las futuras generaciones.
3) La dependencia estratégica de proveedores poco confiables para Chile es un riesgo que no podemos volver a asumir
4) Debemos reducir la dependencia de nuestra matriz energética de variables climáticas
5) Debemos reducir el riesgo de nuestra matriz energética en períodos de alta demanda

En vista de la evolución de las tecnologías, del consumo y del crecimiento económico de Chile, la estrategia energética debe ser diversificada geográficamente, combinando generación centralizada con generación descentralizada y aprovechando las ventajas de cada región para seleccionar su fuente energética más adecuada. Por ejemplo, algunas medidas que podrían ser parte de la componente descentralizada:

1) Incentivar el desarrollo de plantas de ERLPI locales para proveer a grandes consumidores de electricidad.

Incentivar el desarrollo de plantas locales de energías renovables, limpias y poco invasivas reduciría fuertemente el riesgo y la presión que el crecimiento de los grandes consumidores pone sobre el sistema centralizado y sobre el resto de los consumidores. A su vez reduciría el costo de transporte de la energía pues, al tratarse de plantas locales, no se requerirían largos tendidos eléctricos para llegar al consumidor.

Las grandes empresas mineras se llevan una parte relevante del consumo y seguirán creciendo aceleradamente debido al boom de los minerales. Un buen porcentaje de esta demanda está en el norte de Chile donde tenemos uno de los territorios más soleados del planeta. Plantas de energía solar de 30MW o más se construyen muy rápidamente hoy en día en muchos lugares del mundo (toma alrededor de un año). La inversión todavía es alta en relación a otros tipos de plantas, pero el rápido avance de las tecnologías fotovoltaicas están permitiendo bajar los costos de inversión en forma muy acelerada (avance que no se ve en otras tecnologías de generación eléctrica). Por otor lado, el costo de operación y mantención de una planta de energía solar es muy bajo y, dadas las altas tasas de irradiación de nuestro norte, la producción de electricidad durante el día sería muy estable para plantas instaladas entre la I y la IV regiones, donde además los terrenos son relativamente baratos. Dichas plantas pueden crecer gradualmente mientras haya territorio adecuado disponible, adaptándose a las necesidades de estos grandes consumidores sin poner en riesgo al resto de los consumidores. Podríamos producir una interesante externalidad positiva invirtiendo a la vez en la atracción de investigadores e ingenieros para el desarrollo y patentamiento de nuevas tecnologías de energía solar en Chile, lo que nos podría transformar en futuros proveedores de servicios y tecnología solar para otros países de la región.

En otras regiones debiéramos incentivar el desarrollo y explotación de otras fuentes más adecuadas para dichas localidades, como las eólicas, centrales de paso, etc.

2)     Incentivar la autogeneración con ERLPI en edificios de oficinas y habitacionales. Estableciendo los incentivos y la normativa adecuados a las empresas constructoras y/o consumidoras podemos asegurar que un alto porcentaje de los futuros edificios se construyan con sistemas de autogeneración como paneles solares, celdas fotovoltaicas, sistemas eólicos, etc. Y con los incentivos y normativa adecuados podríamos lograr lo mismo en un buen porcentaje de los edificios de oficina y habitacionales ya existentes. Edificios de oficina y habitacionales podrían así obtener ahorros sustanciales en sus cuentas mensuales de electricidad y descargar la presión sobre el sistema de generación central.

Esto puede ser complementado con un fuerte impulso al uso de las tecnologías de ahorro de energías en edificios de oficinas y habitacionales. 

3) Incentivar la autogeneración casera. La misma idea anterior puede ser extensiva a las casas particulares, y, aunque en este caso se pierden ciertas economías de escala, los ahorros para el consumo eléctrico del hogar pueden ser igualmente considerables.


Chile debe ponerse a la vanguardia de la innovación en la matriz energética y a la vanguardia de la investigación y desarrollo de nuevas fuentes de energía. ¡No podemos seguir esperando!

Saturday, December 18, 2010

Encuestas Elementales: ¿Por qué los chilenos no donamos órganos?

¿Te has preguntado por qué los chilenos aparecemos tan solidarios en muchos ámbitos como sucede en situaciones de catástrofes naturales, o en el caso de La Teletón, Techos para Chile, etc, y, sin embargo, enfrentados a la donación de órganos desaparece todo ese entusiasmo que nos caracteriza?

Bueno, nuestra primera "Encuesta Elemental" (que no le da para encuesta ni para significancia estadística todavía, pero tiene la gracia de ser elemental) muestra que la principal causa, expresada por nuestros seguidores de Twitter (@sergiomendozaco) es la desconfianza (56% de respuestas). La desconfianza en el sistema, por la falta de regulación (al menos percibida) y el temor de que los "pitutos" y presiones que existen para donar puedan terminar reduciendo el esfuerzo de los médicos por salvar nuestra vida en peligro para así poder usar los órganos en beneficio de un tercero, al parecer nos está inhibiendo de ser más generosos en esta materia.

71% de los que respondieron la encuesta se declaran donantes.